El próximo 2 de diciembre se realizará el juicio por el asesinato de Osvaldo Lorenzo, dirigente sindical de Suntracs (organización perteneciente a la Campaña Regional contra la Flexibilidad Laboral).
Osvaldo Lorenzo, de 36 años, el 14 de agosto de 2007 cuando reclamaba sus derechos en el proyecto de la autopista de Panamá-Colón, fue asesinado por los sicarios a manos de Rogelio Ramos, Alias Juan Peña, siendo testigo todo el país por las imágenes captadas por los canales de televisión.
Pero la muerte de Lorenzo no fue la única que se produjo en el marco de esas movilizaciones contra el gobierno de Martín Torrijos. Le siguieron el joven obrero de 19 años, sólo dos días después, en Isla Viveros a manos del sargento Manuel Moreno. Y finalmente, 6 meses más tarde, era asesinado el prometedor dirigente sindical Al Iromi Smith, dentro de la Policlínica Hugo Spadafora, por Eliseo Madrid, de la unidad lince de la Policía Nacional, siguiendo órdenes del mayor Diego de León, hoy ascendido a Subcomisionado y nombrado jefe policial en Colón bajo el Gobierno Martinelli.
Hoy la justicia panameña se pone a prueba, como ya lo estuvo en el pasado con el intento de arresto del dirigente del SUNTRACS y de FRENADESO, Saúl Méndez, absuelto de todos los cargos por la inexistencia de pruebas y de indicio alguno de las injurias y acusaciones vertidas hacia su persona, que buscaban eliminar a uno de los dirigentes de mayor proyección de la Lucha Social Panameña.
El próximo miércoles 2 de diciembre, debe celebrarse la audiencia del juicio por el asesinato de Osvaldo Lorenzo. Durante todo este tiempo, el responsable principal del crimen, Rogelio Ramos, Alias Juan Peña ha permanecido en libertad, pese a existir orden de busca y captura hacia su persona, y sólo recientemente, el pasado 3 de noviembre, algunos medios informan de su captura.
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