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Foro Internacional: La esclavitud del siglo XXI |
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Múltiples esclavitudes: trabajo a domicilio |
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Para Mujeres Transformando es importante hablar de los costos sociales de la flexibilidad laboral en la vida de las mujeres. |
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Las condiciones en las que las mujeres desarrollan su actividad laboral son un claro ejemplo de las múltiples esclavitudes en las que viven; por una parte las empresas les venden la falacia de que este tipo de trabajo les permite dedicarse al cuido de sus familias y sus casas al mismo tiempo que obtienen un ingreso económico y que esto es una maravilla; en la realidad estas mujeres deben generalmente trabajar por la noche ya que es en esas horas que han cumplido con su jornada de trabajo doméstico y sus familias ya están dormidas y no las necesitan, lo que implica que vayan perdiendo literalmente la vista durante las largas horas de trabajo nocturno que no es pagado como tal.
El tipo de trabajo que desarrollan es la elaboración de bordados a mano sumamente elaborados que deben ir insertados en vestidos y otras prendas que posteriormente se exportan mayoritariamente a Estados Unidos y a Colombia.
Para lograr un ingreso de $35 dólares a la semana estas mujeres deben bordar en promedio 20 piezas, lo que significa jornadas de más de 10 horas para obtener dos piezas al día.
En El Salvador, el trabajo a Domicilio es considerado legalmente como un régimen especial de trabajo, debido a sus características que lo hacen muy singular.
Se define a los y las trabajadoras a Domicilio como aquellas personas que elaboran artículos en su hogar u otro sitio elegido libremente por ellos, sin la vigilancia o la dirección inmediata del patrono o del representante de éste y siempre que el patrono suministre las materias primas, en todo o en parte. (Articulo 71 Código de Trabajo Salvadoreño).
A continuación enumeraremos las violaciones más frecuentes:
1. Falta de Contrato por escrito: las trabajadoras desconocen que tienen este derecho ya que el representante patronal les hace ver que el trabajo a domicilio no necesita de un contrato por no ser considerada una forma de trabajo normal y que deberían estar agradecidas por que les llevan trabajo hasta un lugar cercano a sus casas y por que este es desarrollado sin la vigilancia del patrono; por lo que no es un “trabajo real”.
2. Falta de fijación de un salario mínimo: el salario del trabajo a domicilio debe ser estipulado por unidad de obra, es decir, que solo se toma en cuenta la cantidad y calidad de obra o trabajo realizado, pagándose por piezas producidas o medidas o conjuntos determinados, independientemente del tiempo invertido.
3. Falta de prestaciones sociales: por los mismos argumentos por los que el patrono no celebra un contrato por escrito, tampoco gozan los y las trabajadoras a domicilio del Seguro Social, de una Pensión por vejez, por invalidez o muerte, ni a incapacidades por enfermedad ni por maternidad.
Hemos detallado las implicaciones legales, pero para Mujeres Transformando es importante hablar de los costos sociales de la flexibilidad laboral en la vida de las mujeres; y destacar las diferencias en estos costos entre mujeres y hombres; para el caso, no es nada casual que en el trabajo de los bordados hayan únicamente mujeres, de todo el mundo es sabido que el bordado es un oficio tradicionalmente femenino, es a las mujeres que se nos asignan oficios que incluso a pesar de su alta especialización no son valorados y generan empleo precario, es por las condiciones de marginación, exclusión y discriminación que las mujeres históricamente hemos vivido que somos más vulnerables a la flexibilidad laboral.
La flexibilidad laboral influye de manera determinante en la calidad de vida de las personas; y en el caso de las mujeres es más contundente; las obligaciones laborales en las condiciones antes detalladas a la par de las obligaciones familiares son una bomba de tiempo para la salud integral de las obreras.
En este sentido, a nivel de la salud sexual y reproductiva se genera otro impacto, dado que por no contar con seguridad social no tienen acceso a atención en salud preventiva, mucho menos curativa, y acá estamos hablando de prevención y atención de cáncer de mama o de útero, de controles de embarazo, de métodos de planificación familiar, de tratamiento ante ITS o VIH/SIDA, etc. Pero además, dado que este tipo de trabajo no les garantiza una pensión, cual será el futuro de estas mujeres cuando ya no puedan realizar este trabajo, la respuesta la dejamos a la consideración de ustedes.
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